Octubre es el Mes del Respeto por la Vida

Desde el momento en que estamos unidos en el vientre de nuestras madres hasta que tomamos nuestro último suspiro, cada momento de nuestra vida es un regalo de Dios. Si bien cada temporada de la vida trae sus propios desafíos y pruebas, cada temporada también nos brinda oportunidades para crecer en relación con Él. A medida que continúan surgiendo nuevos ataques contra la vida humana, podríamos sentirnos tentados a desesperarnos, pero Cristo, en cambio, nos ofrece una esperanza infalible.

La promesa de salvación de Cristo no significa que seremos librados del sufrimiento, sino que, incluso en los momentos más oscuros de nuestra vida, se nos dará la fuerza para perseverar. Por esta razón, una mujer que experimenta un embarazo difícil puede encontrar la fuerza para dar la bienvenida al mundo a su precioso hijo. Una [persona] que enfrenta un diagnóstico terminal puede ver que el final de ... la vida terrenal es el comienzo de la vida eterna con Cristo. Cuando los mares de la vida se hinchan y somos azotados por las olas, la esperanza nos permite permanecer anclados en el corazón de Dios.

Que nos aferremos a Cristo, nuestra esperanza, desde el principio de la vida hasta el final.